‘Prey’, una ucronía espacial inquietante y vintage

Una gran historia ambientada en un futuro cercano y distópico y centenares de terroríficos alienígenas son los ingredientes perfectos para un ‘shooter’.

Una gigantesca estación espacial flotando en torno a la luna, a centenares demiles de kilómetros de nuestra casa. Parece desierta, pero no. Está plagada de una criaturas tenebrosas y extrañamente bellas que quieren acabar con nuestra existencia. ‘Prey’ toma prestado este argumento clásico de la ciencia ficción y lo mete en una coctelera, junto con grandes obras maestras del mundo de los videojuegos como ‘Half-Life’ o ‘BioShock’. El resultado es un inquietante combinado a medio camino entre el ‘shooter’ y el ‘survival horror’.

La historia de la Talos

Como ya ocurriera con la Nostromo en Alien, la Talos I se convierte en el verdadero protagonista del juego. Esta inmensa estación espacial con estética retro nos transporta –como ya hizo Bethesda en la saga ‘Fallout’– a los años 50. Pero en realidad, estamos en el año 2035, un futuro cercano basado en una ucronía en la que el presidente Kennedy no murió y la exploración espacial continuó su auge hasta llevar al hombre orbitar la Luna.

La Talos es bella, pero también peligrosa. Está infestada por los Tifón, unos alienígenas con un poder mimético que les permite camuflarse como cualquier objeto de la nave. Esto tiene un resultado en los primeros compases del juego: someter al jugador a una tensión constante, ya que tras cada lata de refresco o taza de café puede estar la muerte.

Armamento escaso

Las armas, los botiquines y la munición son muy escasos, lo que contribuye a aumentar una angustia constante. Entre el arsenal que iremos recogiendo hay piezas tradicionales como una pistola con silenciador o una escopeta, y otras armas más singulares como el cañón Gloo, que no es letal, pero lanza una espuma que ralentiza a los enemigos y crea plataformas para acceder a lugares elevados.

En este futuro distópico, los avances científicos han llevado también a la invención de los neuromods, unos módulos inyectables que permiten a los humanos adquirir habilidades y conocimientos en cuestión de segundos. En el juego, nos permitirán ir mejorando a nuestro personaje, con habilidades humanas y también extraterrestres. Pero cuidado, si nos dotamos de muchas aptitudes alienígenas, los que hasta ese momento considerábamos aliados pueden volverse en nuestra contra.

‘Prey’ es un título de acción, pero en él pasaremos más tiempo leyendo emails o tomando decisiones que disparando porque lo que lo convierte en un gran juego es su guión lleno de giros argumentales e historias secundarias que complementan la trama principal.

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