Samsung Galaxy S6 Edge, cuidado, vienen curvas

Diseño por encima de todo es la máxima de la nueva Samsung que apuesta por la curva en la gama alta.

¿Para qué sirve la pantallla curvada del Galaxy S6 Edge? Para nada. Es una nueva seña de identidad de Samsung. Un “lo hago porque puedo” de los coreanos. Una demostración de músculo y un modo dediferenciarse de su archienemigo: Apple y su iPhone.

Ellos dicen que, con sus curvas, se logra “una experiencia inmersiva única”. Lo cierto es que la del Edge es, probablemente, la mejor pantalla jamas creada, gracias, sobre todo, a una densidad de píxeles (557 ppi) que escapa a la percepción humana y a los vivos colores delpanel SuperAmoled, que, eso sí, tiende a tonos azulados al mirarlo de lado.

Es innegable que, tanto con el S6 Edge como con el Edge+ –su hermano mayor de 5,7 pulgadas, presentado este lunes en Zaragoza-, Samsung ha conseguido el deseado ‘efecto wow’. Pero, aunque se han afanado en darle un sentido a sus bordes con funciones específicas, más allá de impresionar a propios y extraños, y tal vez para marear un poco a Apple, sus pronunciadas curvas sirven para poco.

Por lo demás, el buque insignia de los coreanos roza la perfección. Los dos modelos, uno de 5,1 pulgadas y la versión ‘plus’ de 5,7 pulgadas,tienen unas proporciones muy contenidas para sus respectivos tamaños. El diseño está muy cuidado y el acabado ‘premium’ de aluminio y cristal sustituye el plástio de modelos anteriores. Sin embargo, a pesar de la protección Gorilla Glass 4, la sensación de fragilidad al tenerlos en la mano es constante y provocará que la mayoría de usuraios corran a comprar una funda para proteger una inversión que va de los 700 a los 900 euros, dependiendo del modelo y la memoria.

Su procesador, marca de la casa, tiene potencia suficiente para ejecutar cualquier tarea sin despeinarse, aunque no sin algún que otro calentón. A él se suman los 3 GB de RAM del Edge y a los, impresionantes, 4 GB DDR4 del Edge+.

Por desgracia, ha perdido buenas características de sus predecesores como la memoria ampliable con tarjetas MicroSD, la resistencia al agua o la batería extraible, que, además, dura el estándar: 1 día. Sus virtudes están en la carga, que es muy rápida (de 0 a 100 en 90 minutos) y puede ser inalámbrica, aunque entonces no es tan veloz.

Las fotos y vídeos que hacen con su cámara trasera son excepcionales gracias a los 16 Mpx, la apertura f/1.9 y al estabilizador óptico. Las de la frontal son decentes aunque no tan buenas.

Samsung deja clara su apuesta por el diseño frente a la resistencia con la gama Edge, formada por dos teminales que, para quienes se los puedan permitir y a pesar de sus carencias son, probablemente, los mejores móviles del mercado.

LOS SAMSUNG S6 EDGE Y EDGE+ AL DETALLE

¿Demasiados píxeles? Una densidad de píxeles tan alta lastra el rendimiento y la batería, a cambio su calidad es excelente.

Cámara frontal. Con 5MPx tienen una gran apertura aunque palidece bastante si la comparamos con la cámara trasera.

Cámara trasera. A los 16 MPx con apertura f/1.9, la estabilización óptica y la grabación en resolución 4K se añade la cámara lenta.

Sensor de salud. Mide el pulso, el nivel de estrés y el oxígeno en sangre y permite usarlo como disparador para hacer ‘selfies’.

Funda con teclado físico. Para los nostálgicos, esta funda no requiere energía propia y recuerda a la clásica Blackberry.

Carga inalámbrica más rápida. Este nuevo cargador promete una carga completa en solo dos horas. Se desconoce su precio.

Sensor dactilar. Es bastante fiable y en un futuro próximo servirá para el pago con el móvil en tiendas.

Carga rápida. La batería no es una maravilla, pero la carga rápida rellena el terminal en 90 minutos.

Altavoz. Es bastante potente, aunque distorsiona a niveles altos. Ha sido mejorado en el Edge+.

Fino y curvado. El Edge es uno de los móviles más finos del mercado, una delgadez acentuada por el efecto de su pantalla curva.

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