Arriba el periscope

A medio camino entre la curiosidad y el ‘voyeurismo’, Periscope es una ‘app’ que permite a cualquier usuario del mundo con un ‘smartphone’ y una conexión a internet emitir en directo lo que sucede a su alrededor.

Un concierto en un pequeño y recóndito pueblo de España, un partido de baloncesto en Chicago o, simplemente, un paseo por una soleada calle de París. Periscope es una ‘app’ muy cotilla, una ventana en directo a miles de lugares distintos de todo el mundo. En ella se pueden encontrar todo tipo de usuarios, desde reputados periodistas con miles de seguidores a completos desconocidos que muestran sin pudor momentos de su vida, sin ninguna trascendencia, pero que parecen hipnotizar a los usuarios que encontraron su retransmisión por casualidad.

Empezar a usar Periscope es sencillo, solo hay que descargar la aplicación gratuita disponible en las respectivas tiendas de iPhone o Android. Para registrarse es necesario tener un perfil activo en la red social Twitter (propietaria de Periscope) que además facilitará la difusión de nuestras retransmisiones en directo entre nuestros seguidores.

Con un diseño minimalista, la ‘app’ cuenta con tres pestañas. La primera muestra las retransmisiones de los usuarios que seguimos en Twitter, una lista con los vídeos que hemos grabado en las últimas 24 horas y un icono rojo con una cámara que permite comenzar una emisión. Al pulsar el botón rojo, Periscope nos pedirá un título para nuestro vídeo y nos permitirá geolocalizarlo, escoger si queremos que sea público o privado, si deseamos dejar que todo el mundo pueda comentar y compartirlo a través de un enlace en nuestro perfil de Twitter.

La segunda pestaña muestra un mapa del mundo repleto de iconos que da acceso a todas las retransmisiones en abierto que están teniendo lugar alrededor del planeta en ese instante. Basta con hacer zoom con un simple gesto y pulsar en uno de los usuarios para ver a través de sus cámaras eventos deportivos, conciertos, el interior de una redacción en Estados Unidos o de una casa en Japón. Además se puede interactuar con los emisores a través de un chat con el que sugerirles, felicitarles o preguntarles cosas.

Por último, la tercera sección contiene un listado de usuarios recomendados por su popularidad, cercanía o porque ya los estamos siguiendo en Twitter. Además, cuenta con un buscador por si queremos encontrar a alguna persona o evento en concreto.

Un cierto punto ‘voyeur’

Periscope tiene un cierto punto ‘voyeur’ que recuerda a otros servicios como Chatroulette –un chat anónimo y aleatorio que se popularizó hace unos años– y que tal vez sea el secreto de su éxito y lo que lo ha hecho llegar a la espectacular cifra de 10 millones de usuarios que, en sus escasos cuatro meses de vida, han visionado el equivalente a un total de 40 años de contenido en vídeo.

Programas de televisión como ‘Zapeando’ o los informativos de Antena 3 están experimentando con Periscope para mostrar a su audiencia lo que sucede detrás de las cámaras. Por otro lado, su uso en eventos deportivos o espectáculos en directo ya han hecho saltar las alarmas de asociaciones defensoras de los derechos de autor como la SGAE. Sus detractores también critican la intromisión en la intimidad de terceras personas de usuarios que se dedican, por ejemplo, a retransmitir un día de playa sin que los veraneantes sean conscientes de que están siendo grabados.

A medio camino entre la curiosidad y el ‘voyeurismo’ y más allá de las polémicas, lo cierto es que el éxito de Periscope es innegable y creciente. Su principal competidor es Meerkat y ya se rumorea que Facebook no tardará en implementar un servicio similar para permitir a sus usuarios retransmitir sus vidas en directo, algo que ya ha empezado a hacer con personajes famosos.

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